Vender una propiedad en Uruguay desde el exterior
Vivir afuera y tener una propiedad en Uruguay plantea una pregunta práctica: qué se puede resolver a distancia y qué necesita sí o sí a alguien acá.
Lo que se resuelve a distancia
La tasación. No la hacés vos, la hacemos nosotros: visitamos la propiedad, la recorremos, la fotografiamos y te mandamos el estado real y un rango de precio con el razonamiento escrito. Vos la leés cuando te queda cómodo.
La publicación. Fotos, ficha completa, portales y difusión. Nada de eso requiere tu presencia.
Las visitas. Coordinadas y acompañadas acá, con los interesados filtrados antes.
El seguimiento. Un informe por escrito con lo que fue pasando: cuántas consultas, cuántas visitas, qué dijeron.
Lo que necesita a alguien en Uruguay
Las llaves. Es lo primero a resolver y lo que más atrasa cuando no está resuelto. Alcanza con alguien de confianza que pueda abrir: un familiar, un vecino, el encargado. Si no hay nadie, se resuelve de otra manera, pero hay que definirlo antes de publicar, no cuando ya hay un interesado esperando.
El estado de la propiedad. Si está vacía hace tiempo conviene que alguien la vea: humedad, filtraciones, instalaciones. Una propiedad descuidada se nota en la primera visita.
La firma. Acá hay dos caminos: viajar, o dejar un poder para que otra persona firme en tu nombre. Cuál conviene, cómo se otorga ese poder y qué requisitos tiene —sobre todo si se firma fuera de Uruguay— lo explica el escribano. Es su terreno, no el nuestro, y conviene consultarlo al principio y no sobre la fecha.
Los papeles, antes de empezar
El escribano va a pedir la documentación de la propiedad para el estudio de títulos. Si la propiedad viene de una sucesión, si hubo obras, o si falta algún documento, eso se resuelve mejor con tiempo y desde lejos que con un comprador esperando.
Nuestra recomendación es simple: antes de publicar, una consulta con el escribano para saber qué falta. Es la hora mejor invertida de toda la operación.
La diferencia horaria
Parece un detalle y no lo es. Un proceso que depende de llamadas coordinadas entre husos horarios se vuelve lento y agotador. Por eso trabajamos con informes escritos y decisiones planteadas con sus opciones: los leés cuando podés, no cuando alguien está disponible.
Lo que no prometemos
Plazos que no dependen de nosotros ni precios que el mercado no convalida. Y si algo no se puede hacer a distancia, lo decimos antes de empezar.
Cómo lo trabajamos
Primero definimos tres cosas: quién abre, cómo te informamos y qué dice el escribano sobre tu caso. Con eso resuelto, el resto de la venta funciona como cualquier otra.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que viajar para vender?
No necesariamente. Mucha gente viaja igual para la firma, pero existe la opción del poder para que otra persona firme en su nombre. Las condiciones, la forma y dónde se otorga ese poder las explica el escribano, que es quien corresponde.
¿Quién abre la puerta para las visitas?
Alguien de confianza con una llave: un familiar, un vecino, el encargado del edificio, o la inmobiliaria. Es lo primero que conviene definir, porque sin eso la propiedad no se puede mostrar.
¿Se puede tasar sin que yo esté?
Sí. La tasación la hacemos nosotros: recorremos la propiedad, la fotografiamos y enviamos el estado real y un rango de precio con el razonamiento escrito.
¿Cómo me entero de lo que va pasando?
Con un informe periódico por escrito: consultas, visitas y qué dijeron. Por escrito y no por llamada, justamente por la diferencia horaria.
¿Qué pasa con el dinero de la venta?
Es una consulta para el escribano y, según el caso, para un contador o el banco. Nosotros no asesoramos sobre eso, pero sí te decimos con quién hablar antes de empezar, para que no aparezca al final.
¿Querés que miremos tu caso?
Escribinos por WhatsApp y te respondemos personalmente.
Escribir por WhatsAppFuentes
- Criterio profesional de Ignacio Brañas, Brañas Negocios Inmobiliarios (se indica como tal en el texto)
Información general. No sustituye el asesoramiento de un escribano o un contador para cada caso. Ignacio Brañas trabaja hace más de 10 años en el sector inmobiliario en Montevideo.